Barismo

Técnica de arte latte: diseño y sabor para una experiencia inolvidable

El arte latte es una de las herramientas más importantes cuando se trata de crear momentos especiales con nuestro café. Con ella, podemos descubrir sabores y aromas que vuelven al momento del café una experiencia inolvidable.

Las técnicas de arte latte, por ejemplo, conjuntan los esfuerzos por crear una bebida estéticamente bella sin descuidar el sabor y la calidad del café. ¿Recuerdas algún diseño en tu taza que te hizo sonreír? ¿Te has preguntado cómo logran esos dibujos?

Si bien las figuras básicas que solemos encontrar en el arte latte son tres: corazón, tulipán y roseta, existen muchos otros con distintos niveles de complejidad y cada uno de ellos requiere de una práctica constante para alcanzar ciertos niveles de perfección o simplemente de disfrute en el intento.

El arte latte requiere de atención, cuidado y constancia para alcanzar las técnicas y niveles deseados pero no sólo depende de la mano del barista o de la habilidad que éste tenga sino de varios factores que complejizan esta labor.

Cada bebida tiene un comportamiento distinto al contacto con la leche, por lo que no es posible crear diseños en cualquier café. Te contamos a continuación cuáles son los puntos clave para asegurar una bebida con la estética y el sabor que te posicionarán como un experto en el arte del diseño latte.

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Parámetros de extracción del espresso

Lo primero a considerar son los parámetros de extracción del espresso pues esto va a influir en el sabor y la textura de la bebida. Para efectos del arte latte es importante partir de un gramaje de 7 a 10 gramos que haya sido producido entre 20 y 30 segundos.

Los diseños que creamos con el arte latte son sólo la mitad de la experiencia pues el sabor balanceado y el aroma dulce son también elementos que tus consumidores recordarán. No le conviene a nadie ser una cafetería a quien recuerden por “diseños bonitos pero sabor intrascendente”. 

Para asegurarnos de que eso no pase, buscaremos una crema elástica persistente en la que importe por igual la textura y el sabor del café. El método de extracción ideal para ello es un procedimiento que ofrece un café en tonos dorados, con aroma complejo y dulce, así como un sabor balanceado con post gusto largo y dulce.

Emulsión de la leche


Una vez que tenemos nuestra bebida base y hemos encontrado el método de extracción que deseamos, pasamos a la emulsión de la leche.

Este procedimiento consiste en crear microburbujas de leche con textura cremosa y dulce que te permitan potenciar el dulzor de la leche. La temperatura ideal para esto es de 60 a 65 grados centígrados.

Es importante mencionar que existen diferencias clave entre emulsionar la leche y crear espuma. En función del arte latte es importante respetar los parámetros de la emulsión pues, de lo contrario, obtendremos burbujas grandes de poca duración sin textura ni sabor.

Técnica de emulsión

Para tener mucho más claro el paso a paso para tener la emulsión de leche justa para nuestros diseños, es necesario conocer la técnica de emulsión.

El primer paso es purgar la lanceta, esto asegurará que el equipo está en óptimas condiciones para iniciar el procedimiento. Posteriormente, sumérgela en el pocillo con leche y posiciona la lanceta.

Es importante tener una correcta inclinación de la lanceta para mantener el control sobre el comportamiento de la leche, si está mal posicionada, es probable que la leche salpique o no se consiga la textura deseada. 

Una vez posicionada la lanceta, es necesario crear remolinos suavemente para que toda la leche se integre. Finalmente hay que calentar la leche hasta alcanzar los 60 o 65 grados centígrados para integrar al espresso.

Una nota clave: no dejes que la leche hierva para evitar cualquier cambio en su sabor.

Vertido en arte latte

Existen dos tipos de vertido en el arte latte, uno de ellos se conoce como contraste y consiste en integrar la leche y el espresso. Para este procedimiento hay que inclinar la taza que contiene el espresso y posicionar la jarra de leche a cierta altura para comenzar el vertido al centro.

Esta técnica permite un vertido de leche en manchas blancas para marcar ejes y simetrías en una taza que tenga ¾ de su capacidad. 

Si te interesa crear diseños más complejos, el tipo de vertido que mejor podría funcionar es por transferencia de crema. Este procedimiento consiste en acercar la jarra de leche a la taza, colocar la punta en el centro y levantar la parte trasera de la jarra mientras se endereza la taza para crear distintos patrones.

Es importante verificar el punto blanco y el llenado de tazas para alcanzar el diseño que se desea.

El último punto a considerar es la comodidad. Cuando has encontrado la extracción ideal, el sabor del café y la textura de la leche que te permite crear diseños en las tazas de café, es necesario tener paciencia con nuestros procesos para poco a poco encontrar el método de trabajo con el que más cómodos nos sintamos.

A tu ritmo y con tu propio estilo. No hay que olvidar que lo que más nos gusta del café es la experiencia que implica. ¿Has logrado un diseño en arte latte o te gustaría intentarlo?

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